RINOPLASTIA

La rinoplastia es la más perfecta de las cirugías plásticas, ya que en condiciones ideales, es la única que no deja una cicatriz visible.  Es la cirugía que más cambia la personalidad del paciente que se somete a ella.  Es por esto, que no debe tomarse a la ligera, ya que los cambios que  produce son a veces, demasiado drásticos.  Se dice que cuando alguien nos ve, nos mira directamente a los ojos pero en realidad, lo primero que llama la atención de nuestra vista, es la nariz.

La rinoplastia, puede ser estética, funcional o ambas.  En la primera, se corrige el defecto cosmético mientras que la segunda corrige el problema para respirar. También se clasifica en primaria, si se opera por primera vez o secundaria, si ya fue operada en alguna otra ocasión.  Dependiendo del tipo de incisión puede ser cerrada o abierta.  En la primera no hay cicatriz visible, mientras que la segunda deja una cicatriz casi imperceptible.

Debemos entender que lo primero es la función y luego la forma.  Es decir, de nada sirve dejar una nariz hermosa, si la paciente presenta algún tipo de problema o dificultad para respirar.   La cirugía nasal es de las más solicitadas por las mujeres, pero los hombres también la solicitan con una frecuencia cada vez mayor. La edad a partir de la cual se pueden operar es a partir de los 15 o 16 años cuando el crecimiento nasal casi ha llegado a su término.  De hecho, la mayoría de los pacientes que recurren a esta cirugía lo hacen como adolescentes o adultos jóvenes, ya que el defecto es obvio y su deseo de hacerse una cirugía estética es claro y preciso.

La belleza es subjetiva, es decir esta en los ojos del observador.  Es por ello que un resultado puede ser visto de diferentes maneras, pero la que más importa es la

percepción que el paciente tiene de si mismo, es decir, su auto imagen.  Cuando las expectativas que el  paciente tiene acerca del resultado esperado sobrepasan la capacidad del cirujano plástico, es mejor no operar a dichos pacientes.

Son los pacientes que llevan fotos de al consultorio diciendo que quiere quedar como tal o cual  personalidad, aquellos que tienen una imagen irreal de si mismos, los que se quejan de defectos mínimos y los que atraviesan por  una crisis emocional.

No son  los  mejores pacientes para someterse a este tipo de procedimiento ya que sus expectativas jamás podrán ser alcanzadas.

Un cirujano plástico se crea su nombre no por las pacientes que opera, sino por las que deja de operar.  Es mejor dedicar  unos minutos explicando el porque no es un candidato ideal,  a operarlo y pasar unos años, explicándole el porque su resultado no fue el esperado o deseado.